Orgullo compartido – Día de Orgullo Gay

0


Ya no es un secreto. Ya no es motivo de vergüenza o apocamiento. Y como desde hace varios años, es un motivo de orgullo. Son los tiempos de la sinceridad, que llegan impulsados por el viento de la comprensión. Es la era de la tolerancia, la era de la aceptación. Son las decisiones que se tomaron y que hoy se asumen y se defienden. Es el momento en el que los gays (y lesbianas, bi-sexuales, travestis, y transexuales) dicen sin ningún temor: “aquí estamos, somos lo que somos porque decidimos serlo. Creemos, sentimos, pero sobre todo, amamos”.

Día de Orgullo Gay

Dia de Orgullo Gay

Muchos han sido los intentos por desconocerlos. Los fundamentalistas conservadores de todas las sociedades, les niegan su libertad, les revocan su derecho. Con su intolerancia les cercenan las ganas y con sus agresiones les matan el deseo. De mentes estrechas y corazones duros, los homofóbicos buscan la violencia, como arma para luchar contra lo que desconocen, contra lo que no entienden. ¿Sabrán cuántos corazones lastiman?, ¿Tendrán alguna idea de las ilusiones que desarman con sus insultos?, ¿Sabrán la cantidad de sueños que exterminan? “Amar a contra corriente”, a sus ojos, sigue siendo un pecado. Creer, sentir y expresar lo que uno es, resulta casi un delito. Los inquisidores y humillantes adjetivos de todos los tiempos, aún hoy siguen vigentes. Se los llama de todo: maricones, marimachos, mariposones, tortas, florcitas, camioneras, trolos, desviados (tal vez el peor), anormales y pecadores (Cliché de la Edad Media). La maldad y la incomprensión se unen para destruir la naturaleza de quienes aman sin miedo. Los fundamentalistas conservadores están en pié de guerra, y no dudan en ningún momento, en destruir, eliminar o desaparecer, cualquier intento por ejercer el derecho a la opción sexual. El derecho a ser uno mismo. El derecho a ser libres y usar esa libertad para construir una mejor sociedad, incluyente y tolerante.

Pero a pesar de todos los obstáculos, a pesar de las restricciones, los movimientos de gays (y lesbianas, bisexuales, travestis y transexuales) de todo el mundo, luchan todos los días para exigir mayor respeto. Quieren que las leyes los protejan y que la sociedad los acepte. Quieren que el Estado de cada país les otorgue las garantías para ejercer, sin temor ni restricción alguna, su pleno derecho. Pocos son los países que están modernizando sus constituciones y sus leyes para incluirlos. Pocas son las sociedades que se han abierto y que han aceptado lo que siempre tuvieron, pero nunca quisieron ver. Pocas son las instituciones que no se hacen ningún problema con que su gerente o su administrador sean gay o lesbiana. Pocos los gobiernos que aceptan entre sus filas a quienes manifiestan públicamente su poción sexual. Pero el camino todavía es muy largo. Los insultos y los obstáculos seguirán apareciendo y seguirán lastimando.

Sin embargo, es nuestra responsabilidad buscar la libertad, construir la libertad. Garantizar que todos los seres humanos puedan tomar sus decisiones y ejercerlas libremente. Querer y desear que la felicidad la tengan todos, en la manera que mejor les convenga, debiera ser unan premisa de todo hombre o mujer que se jacte de ser democrático o moderno o progresista.

Por eso, el “Día de Orgullo Gay”, es un día de orgullo compartido. Compartido por los padres, hermanos, parientes y amigos de los gays (y lesbianas, bisexuales, travestis y transexuales) que salen a marchar por las calles de todo el mundo. Orgullo compartido, porque la sociedad crece y porque la libertad florece. Orgullo compartido porque te respeto y te apoyo. Orgullo compartido porque siento que, desde mi libertad, puedo aceptar la tuya.

Por Edson.


Mira toda la información que hay sobre este tema: Experiencias de vida .
Publicación: . Actualización: .
Publicado por bloggordo.


     


Dejanos un comentario

*


*