Conciencia y cambio

0


Comencé a pensar algo realmente gracioso:
Vivimos en un mundo donde todo va muy rápido: avances tecnológicos, expansión de mercados, alianzas políticas, la creciente biotecnología, la bendita globalización, el surgimiento de nuevas culturas y formas de vida… ha cambiado el rol de la mujer, ha sido removido el concepto de familia tradicional, en fin… una innumerable cantidad de cosas que pasan por nuestra mente con la misma velocidad con la que ocurren en el planeta, y operan en nuestra realidad. Es, en este sentido, prácticamente imposible que lo procesemos todo. Y, obviamente, terminará nuestra existencia antes de que lleguemos a verlo todo, pues el mundo avanza y las cosas cambian de manera vertiginosa y constante, creciente y progresiva. Dudé al emplear ésta última palabra, ya que deviene de progreso y, como muchos, me pregunto hasta qué punto es progreso (o sea, sentido de mejora para la condición humana) esto que conocemos como la obra del hombre, que en el afán de descubrir más y más cosas para ser aplicadas al logro de una mejor calidad de vida… ha hecho tantos desastres. En mucho ha servido, y en mucho ha arruinado. No voy a detenerme a enumerar nuevamente, pero puedo citar el solo y claro ejemplo de las catástrofes naturales, para ilustrar el modo en que la mano del hombre ha causado daños a la naturaleza, y esto si no puede concebirse como progreso. Definitivamente no es mejora, el arruinar el lugar donde vivimos.

Lo cierto es que nuestra vida personal pasa indiferente, ajena a todo esto, como si viviéramos en un mundo aparte. No lo juzgo, la vorágine de todos los días nos sume en una rutina que no deja tiempo a procesar estas ideas tan globales. Es preferible, e incluso más seguro, mantenernos en la cómoda e hipócrita tranquilidad de nuestras casas. Es bueno que nuestro hogar sea acogedor; es hipócrita creer que porque estamos allí lo que ocurra en el mundo nos pasará por la ventana.
Cuándo entenderemos que nuestras acciones, aunque las creamos insignificantes, influyen en gran medida en lo que ocurre en el afuera? O acaso no utilizamos agua, papel, plásticos… Somos tan parte del daño como las mismas empresas petroquímicas. No somos nosotros quienes elegimos nuestros gobernantes? Entonces luego no nos quedemos en la punta de la mesa tomando mate y criticando la inservible continuidad del modelo económico. Dimos a nuestro vecino un saludo cordial? o hicimos la vista gorda? Y luego nos quejamos de la antipatía de la nuera o de un compañero de oficina…
Y he aquí lo gracioso: creemos llevar una vida tranquila porque los domingos nos juntamos a almorzar en familia, o salimos a dar un paseo, o a recrearnos en contacto con la naturaleza. Pero tenemos el celular encendido y recibimos llamadas, o nos escribimos con amigos por correo electrónico, enviamos mensajes vía facebook, vía twitter… en síntesis, estamos tan conectados con el mundo! Ese mundo al que le somos indiferentes. Somos tan parte de los cambios y del progreso, e incluso del daño… de la misma forma en que somos parte del mundo. Así que dejemos de vernos ajenos a la problemática mundial, y comencemos por cambiar. No se trata de ser accionarios o revolucionarios, sino de ser conscientes: nuestras acciones, por pequeñas e invisibles que sean, nos definen como personas y generan cosas y cambios en nuestra existencia y nuestra realidad. Importan consecuencias y nos conectan con el mundo. Aún de manera casi imperceptible, dejamos nuestra huella…
Se empieza por uno mismo, por replantearse las conductas propias y reconsiderar los hábitos aprendidos. Todo se puede TRANSFORMAR. Es tan importante reciclar productos, como ser cordiales con nuestros semejantes.
Si tan solo observamos, con ojos críticos y deseosos de cambios, nuestra casa, nuestro pequeño mundo… entenderemos que transformando éste, el cambio puede hacerse extensivo, y cambiaremos el que es de todos. Allí el bienestar y la mejora nos devolverán la tranquilidad. Allí donde esté el progreso, habitará la felicidad.

Autora: Fide.
Experiencias de vida


Mira toda la información que hay sobre este tema: Experiencias de vida .
Publicación: . Actualización: .
Publicado por bloggordo.


     


Dejanos un comentario

*


*